Lectura IV
LECTURA IV
Queridos lectores: Tengo
que deciros, que me sorprende cuantas cosas pueden salir de un mismo tema, los
que habéis leído los anteriores artículos, podréis comprobar, la importancia
que tiene, y a medida que piensas, e interiorizas en el, surgen mas y mas
ideas. Al escribir el anterior prácticamente lo di por terminado, pero creo que
podéis intuir el porqué de la importancia; confieso que me preocupa que muchos
niños especialmente, no descubran el mundo maravilloso que hay detrás de las
páginas de un libro. No les culpo, pues sus padres quizás tampoco llegaron a
descubrirlo, leyendo solo los obligados del colegio, que no siempre eran de su
gusto. Pero sin adquirir un hábito de lectura. Simplemente es más inmediato y fácil
entretenerse recurriendo a la televisión, vídeo juegos y tableta.
Para tener habito de leer alguien te leyó
cuentos, a veces" el cuento “paso contigo muchos ratos señalando imagines,
diciendo su nombre, y algo relacionado que pudieras entender, mas tarde
comenzabas a deletrear y descubrir el significado de la unión de las distintas
letras que ibas aprendiendo, luego juntaste palabras, mas tarde frases. ¡Ya
aprendiste a leer¡ Es aquí donde saber aconsejar e inculcar este amor por la
letra impresa, desde la infancia es un don y una ciencia.
Os tengo que contar algo, que en
principio podéis pensar, que es una pequeñez y lo es, pero para mí, que observo
y tengo capacidad de admirarme de estas pequeñeces me maravilló, reconozco que
al estar rumiando el tema de la lectura me dije esto lo cuento aquí. Pues iba
en el metro sentada y enfrente había un papa con su niño, no tenía más de tres
añitos, iban sentados cada uno en su
asiento y por cierto el padre era muy
alto por lo que para escuchar a su pequeñín, tenia que inclinarse y luego hacia
cierto gesto con el cuello, al parecer las cervicales protestaban. Pues el niño
tenía un cuento, con muchos dibujos y poquita letra, pasaba las hojas haciendo un
gurruño como suelen hacer los niños. El caso que ante la letra cogía con sus
manitas la cara del padre y señalaba el trocito de letra y el padre se lo leía,
yo veía, su padre no, la carita del
niño. Era de asombro, absorto, con su rostro radiante, con unos ojos como
platos admirando la escena, no era más que una planta y unos animales o algo
parecido, pero el niño lo contemplaba un
rato ! me hubiera gustado tanto adivinar todo lo que él veía detrás! Era un
mundo de descubrimientos, esto se repetía, cada vez que le pedía a su padre
leer la letra, luego venia esta contemplación, si se puede definir así. Me conmovió
y a punto estuve, de decir a su padre: no deje de hacer esto con su niño se lo agradecerá
toda su vida.
Pienso en las imágenes que ven en los
dibujos de la televisión, pasan rápido, no les da tiempo a crear su historia.
Los niños tienen una imaginación desbordante y es bueno que sean creativos.
Esta muy bien, que con un simple palo lo conviertan en caballo, espada,
pértiga. Que escondan en un hoyo de tierra en la calle una piedra y la
conviertan en su tesoro o piedra mágica, y miles de ideas que se les ocurran.
En
el anterior artículo hablaba de mi criterio de elección, que al igual que con
las películas, no es ni el último ni los más vendidos. Pues he leído alguno,
que es oro puro, que su autor no es escritor, pero tiene algo que contarnos y
no ha adquirido fama con su libro, más bien a duras penas ha conseguido publicarlo.
Sé que el alcance de la revista es más
en torno a CEPA y los que participamos de todo lo que nos ofrece, por eso no
generalizo el tema, lo trato personalmente: hace poco, me toco aconsejar a dos
sobrinos de 7 y 13 años algún libro y no es fácil. Pero recurres a tu memoria,
te pones en su lugar y hay alguno que en su momento te marco y dejo un recuerdo
inolvidable. Es aquí donde el consejo del que hablábamos en el anterior
articula nos ayuda a refrescar nuestra memoria, la listica de libros que
recuerdas que te gustaron y puede seguir gustando. Te enteras bien sus
preferencias, gustos etc. Le haces un pequeño resumen, de alguno que pueda
coincidir con estos, le sugieres, si no le gusta le buscas otro, dependiendo
que le atrae más. Según su edad y forma de ser. Estos sobrinos, no se duermen
nunca sin leer un cuarto o media hora antes, por lo que llevan muchos libros leídos.
Es bueno comenzar con cuentos, relatos,
historias, libros que de alguna manera transmitan valores, para amueblar su cabeza.
Donde el bien y el mal quedan reflejados de diversas maneras, es bueno donde alguien se define ejemplarmente, hechos
reales o ficticios, pero en su cabeza van fijándose pautas de comportamiento,
cosas que le llevan a pensar, a reflexionar, a admirarse, a plantearse como
reaccionaria él en esa situación, metas de superación, de interiorizar las
cosas .etc.
Si no
lo digo reviento, me rebelo a que los niños se conviertan en pequeños monstruos
y solo reaccionen con acción, dibujos feos, violentos. Me supera cuando niños
de cuatro añitos se tragan unos que ni yo los soporto; irreales, bélicos, personas
y animales que no son ni lo uno ni otro, luego ¿cómo no se van a enganchar al
video juegos? ¿Como van a valorar las cosas más sencillas y normales? si se
acostumbran a estas imágenes estresantes. Lo propio de todas las especies es
darles el alimento adecuado según se desarrollan. Porque no damos la misma
importancia en proteger la sensibilidad de nuestros niños dándoles lo adecuado,
para que crezcan como persona normales. Estos dispositivos son altamente
adictivos. Luego los llevamos al sicólogo por insomnios y por hiperactivos etc.
Ahogar el mal con abundancia de bien, no
lo contrario ahogar el bien con abundancia de mal.
Aunque no considero que haya leído
demasiados libros, puedo deciros que algunos miles si, y puedo recordar muchos títulos.
Disfruto con libros sobre muy diversas culturas y hechos históricos. Te sitúa
en la mentalidad, costumbres, en el tiempo que sucedió. Adquieres
conocimientos, te enriqueces…
Por citar algún título de los que
recuerde sin hacer ningún esfuerzo. Teniendo ya uso de razón, que me enseñaron y con los que disfrute, viví
y aprendí tanto.
. Un saco de canicas. Matar a un ruiseñor.
Cisnes salvajes. El esbirro. Diario de Ana Frank. Viento del Este y vientos de
Oeste. Mi familia y otros animales. Velando en la noche. Buena suerte. Las
llaves de Sara. El secreto de mi madre. La estepa infinita. La sombra del
olivar. La rosa de media noche. No sin mi hija. El precio a pagar.etc,
He nombrado a propio intento libros que
llevan muchos años editados, Y que quizás por esto estén pudriéndose en las
estanterías de las bibliotecas. Podría si sirviera para algunos pocos, hacer
una lista con mucha más precisión de temas, contestos, edades. No he nombrado a
los clásicos que todos sabemos dándolos por conocidos por la mayoría
Hay una cosa que creó para finalizar que
es aconsejable, tener varios libros empezados a la vez, según te encuentres. Divertidos,
serios, ensayos. Siempre no te encuentras con las mismas disposiciones o
cansancio moral o físico.
La alfabetización es una destreza cognitiva, pero la lectura es
un saber cuyo aprendizaje requiere de todas las potencias interiores:
imaginación, memoria, emoción, reflexión, juicio, análisis, intuición. Por eso
el que no lee o apenas lo hace tiene el alma desentrenada.
“Leer,
leer, leer, es vivir la vida que otros soñaron (Unamuno)
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